10 nov, 2018

Una azafata da el pecho a un bebé que lloraba hambriento durante un vuelo

Publicado por: M. Teresa Capilla En: Maternidad Comentario: 0

Una auxiliar de vuelo de Philippine Airlines, llamada Patrisha Organo, se ha convertido en un fenómeno viral en redes sociales por su actuación durante un vuelo, dió el pecho a un bebé que lloraba de hambre.

Patrisha Organo, según cuenta ella misma en su página de facebook, escuchó llorar a un bebé en el avión. Así que fué a ver si esa familia necesitaba algo, y la madre le dijo que se había quedado sin leche artificial para alimentar a su bebé. En el avión no tenían leche de fórmula:

"escuché el llanto de un bebé, un grito que te haría querer hacer cualquier cosa para ayudar.

Me acerqué a la madre y le pregunté si todo está bien, traté de decirle que le diese de comer a su hijo hambriento.

Con ojos llorosos, me dijo que se le había acabado la leche de fórmula"

Según Patrisha, en el avión no tenían leche artificial, sólo pensaba en poder calmar a ese bebé, y en ese momento pensó que si le daba su propia leche materna, el bebé se calmaría. Ya que ella tiene una hija pequeña.

"Pensé que lo único que podía ofrecerle era mi propia leche. Así que se la ofrecí"

Patrisha con el bebé al que le dió pecho.

 

Patrisha y la madre, con su bebé, se fueron a la cocina del avión, y allí le ofreció el pecho al bebé. El bebé estaba hambriento y se agarrró al pecho enseguida y empezó a mamar rápidamente, hasta que se quedó dormido. La madre del bebé le agradeció sinceramente, la ayuda a Patrisha. Y mucha gente en las redes ha enviado comentarios a ésta azafata, por la gran ayuda que le hizo a éste bebé y su familia.


"El bebé empezó a mamar, tenía tanta hambre.

Vi el alivio en los ojos de su madre. Yo seguía alimentando al bebé hasta que se durmió.
La acompañé de vuelta a su asiento y justo antes de que me fuera, la madre me dio las gracias sinceramente."
 
Patrisha Organo cuenta éste gran momento en su página de facebook:

"Alimenté al bebé de una desconocido

Ayer, tenía programado un vuelo de control, para ser calificada como evaluador de la tripulación de cabina. Pensé que este vuelo iba a ser especial, ya que es un gran paso en mi carrera como azafata.

Todo salió bien hasta que después de despegar, escuché el llanto de un bebé, un grito que te hará querer hacer cualquier cosa para ayudar. Me acerqué a la madre y le pregunté si todo está bien, traté de decirle que le dé de comer a su hijo hambriento. Con ojos llorosos, me dijo que se había acabado la leche de fórmula. Los pasajeros empezaron a mirar y mirar al pequeño bebé llorando.

Sentí un pinchazo en mi corazón. No hay leche de fórmula a bordo. Pensé, sólo hay una cosa que podría ofrecer y esa es mi propia leche. Y así me ofrecí.

La Sra. Sheryl Villaflor, la línea administator en mi vuelo, inmediatamente ayudó a la madre a ir a la cocina donde me puse con el bebé. El bebé empezó a mamar, tenía tanta hambre.

Vi el alivio en los ojos de su madre. Yo seguía alimentando al bebé hasta que se durmió. La acompañé de vuelta a su asiento y justo antes de que me fuera, la madre me dio las gracias sinceramente.

Estaba en lo cierto, el vuelo fué a ser especial, tan especial no sólo porque me he calificado como evaluador, sino porque he podido ayudar.


Gracias, Señor por el regalo de la leche de madre.

Patrisha Organo
Asistente de vuelo / Defensora de la lactancia materna"
 
Foto de Patrisha
 
 
En Occidente, muchas madres no dan el pecho en público, se cubren o van al baño,...por eso la historia de Patrisha es tan inspiradora. Dió de mamar a un bebé que lloraba, y de ésta forma ha podido mostrar al mundo que es un acto natural. Y la gente ha reaccionado positivamente, y lo muestran con algunos comentarios:

- Gesto encantador. ¡No todos los héroes usan capas!

- ¡Hermoso! ¡Eres fabulosa!

- Bien por ti jovencita, te felicito por tu amabilidad.
 
Foto de Patrisha con su hija
 
Sin embargo, lo que Patrisha hizo no es solo una victoria para las madres que amamantan. Es una victoria para todas las madres en un mundo en el que nos juzgamos mutuamente, incluso con otros padres.

No debemos juzgar a la mamá del bebé que lloraba por no traer suficiente fórmula. Tampoco cuestionar su elección de darle fórmula a su hijo. 
Patrisha solo ayudó a una madre de la única manera que ella podía. Con la lactancia materna. Y sin juzgar.
Es importante que las personas no juzguemos a nadie, y menos a otra madre, ya que no sabemos los motivos por los cuáles esa persona hace o no hace una cosa. Deberíamos ayudar a otra persona sin juzgar ni cuestionar.
 

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